domingo, 24 de febrero de 2013

Brecha, padres e hijos en las redes sociales


Preocupada por saber qué atrapa tanto la atención de su hija en Facebook por horas y horas, María decidió abrir su cuenta  en esa red social y agregarla como contacto.

Según explica María, lo único que quería era estar segura de que su hija no estaba poniendo en  la Internet algo inapropiado o revelando información demasiado personal que la ponga en peligro.

Para Gabriela, una menor de 13 años, el hecho de tener a su madre entre sus ‘amigos virtuales’ no le causó ninguna molestia al principio, pero luego dice haberse sentido muy vigilada y presionada. 

“Era mi mundo. Ya no me sentía en confianza para escribir lo que siento o pienso”, comenta la adolescente.

Internet se ha convertido en la plataforma de comunicación a distancia elegida por millones de personas alrededor del mundo. 

Facebook, Twitter, Linkedin y las diversas opciones de chat o mensajería instantánea que brindan Wassup, MSN, Yahoo, Gmail y otros sitios web, siguen atrapando la atención de  más cibernautas, entre ellos jóvenes, adolescentes y niños.

A la par de esa creciente expansión de la comunicación on line, muchos padres han optado por  involucrarse activamente de las redes sociales y opciones de chat, en ocasiones para monitorear a sus hijos, pero otras veces  por la misma razón que los demás: para comunicarse o compartir información y vivencias.

Para algunos adolescentes o jóvenes esto puede percibirse como una invasión de su espacio virtual.

Para otros, se trata simplemente de una nueva manera de estar en contacto con mamá y papá.

Ello depende, según los expertos, de qué tan bien se comunican padres e hijos, en línea y fuera de ella. De ahí que es importante que prevalezcan la confianza y el respeto hacia la privacidad, concluyen.

Relación on line entre padres e hijos
¿Hasta qué punto deben involucrarse los padres en la interacción cotidiana que mantienen sus hijos con las redes sociales?
La sicóloga Marion Schulmeyer considera que es aconsejable que mientras los hijos sean menores de edad, los padres estén en contacto permanente con sus hijos y supervisen el uso que hacen de ese medio de comunicación.

En ese sentido, indica que es importante aconsejar sobre el material que no se debe compartir con los demás a través de Internet  por respeto a sus amigos, a sí mismos y  por un tema de empatía y ética.

Schulmeyer cree que es fundamental establecer reglas claras y hacer prevalecer la autoridad tomando en cuenta que los padres son responsables de educar, guiar y supervisar a sus hijos.

“Si los hijos no quieren tener a sus padres como contactos en las redes sociales, entonces no deberían tener acceso a ellas. Los padres y madres son los que establecen las reglas en la casa. Igual que como padres tenemos derecho (y la obligación) de saber a casa de quien dejamos ir a nuestros hijos, también tenemos derecho a saber a quién dejamos entrar en la vida de nuestros hijos a través de las redes sociales”, enfatiza esta profesional. 

Hay quienes piensan que los padres que piden ser amigos de sus hijos en la red sin ser invitados pueden enviar a los adolescentes un mensaje de que no confían en ellos.

En ese sentido, la sicóloga Marion Schulmeyer, cree que los padres deben saber qué mensajes públicos para sus hijos no son necesarios ni van a ser bienvenidos. De ahí que los padres  también deben saber  ubicarse y no utilizar esos canales tecnológicos para comunicarse corriendo el riesgo de avergonzarlos.

“Si uno como padre está en la red, debe tener cuidado de qué coloca en su propio muro (ej. Facebook) porque si no tomamos las previsiones necesarias lo que nosotros colocamos va a llegarles a todos los amigos/as de nuestros hijos. Y para ellos, la foto de nuestro bebé cuando tomaba un baño que nos parece divina, va a ser motivo de burla hasta el cansancio. O nuestra foto en biquini, etc.”, puntualiza.

Nueva opción
Las redes sociales se han transformado en un medio de comunicación importante.

El sicólogo Javier Villa afirma que los padres deben aprovechar el dominio que tienen sus hijos de la tecnología para poder acercarse a ellos también a través de esos medios. Sin embargo, cree que hay que buscar los momentos de acercamiento adecuados no mediados por la tecnología, a fin de enseñarles a sus hijos formas de comunicación e interrelación tradicionales y dentro del ‘mundo real’. 

“Las redes sociales no deben convertirse para los padres en un medio de control, pero sí de comunicación con sus hijos”, resalta Villa.

En criterio de este profesional, cuando los hijos son jóvenes  no surgen inconvenientes en que sus padres pertenezcan a las mismas redes sociales, pero en la adolescencia algunos  muestran rechazo a que sus progenitores sean sus amigos de Facebook, por ejemplo, pues allí llevan adelante una parte importante de su vida social, en la que no quieren que sus padres estén incluidos. 

Villa recuerda que el punto de referencia de los adolescentes son los amigos y ya no los padres, y que más bien ellos pasan a ser “objetos de antigüedad a los que no se debe seguir si uno quiere estar vigente”.

Los adolescentes tienden entonces a apartarlos de sus redes de amigos y los padres no deben sentirse mal por eso.  Sin embargo, se aconseja seguir acompañando y orientando a sus hijos por otros medios.

“Es importante que los padres sepamos respetar los espacios de nuestros hijos.  Así como no iremos con ellos a sus fiestas o encuentros con amigos y compañeros, también debemos respetar cuando ellos no quieren que participemos de sus redes sociales en Internet”, indica.

No obstante, cree que se deben mantener otros canales de comunicación e ir desarrollando estos desde antes de la adolescencia, siempre escuchando, comprendiendo, apoyando e incentivando positivamente a los hijos.

Mantener la confianza
Marquito, un dolescente de 15 años, optó por bloquear el contacto que tenía de su madre en el chat de Wassup de su celular porque asegura que a cada momento le preguntaba dónde y qué estaba haciendo, o bien le recordaba sus obligaciones diarias. “Me enoja que cada rato me estén hablando y recordando lo que debo y no debo hacer. Parece que no confian en mí”, relata el adolescente.

Lograr que los hijos tengan la suficiente confianza en sus padres para que les permitan el ingreso a su mundo de ‘amigos virtuales’, es una de las estrategias que puede ayudar a una mejor convivencia.

La sicóloga clínica Arminda Carrasco considera que la comunicación entre ambos debe ser fluida tanto en la ‘vida real’ como en la ‘vida digital’, es decir, ambos deben utilizar las herramientas y medios tecnológicos como complementarias.

“El peligro radica en que solo utilicen la tecnología como medios de comunicación entre ambos en detrimento de la comunicación convencional, es decir que solo puedan expresar sus afectos utilizando como intermediarias a las redes sociales o Internet y que cuando no quieran expresar algo simplemente se desconecten como lo hacen en el chat”, observa esta profesional.

En ese sentido, Carrasco asegura que los padres deben interesarse por  los recursos tecnológicos que utilizan sus hijos y aprovecharlos para reforzar y afianzar su comunicación afectiva y efectiva.

Mariela Rojas y su esposo Raúl Claros, dicen haber logrado ese objetivo. Ambos coinciden en afirmar que con un diálogo permanente con los hijos se  les puede ayudar a identificar las oportunidades y los riesgos de las redes sociales.

“Las redes sociales tienen un gran potencial tanto para los jóvenes como para los adultos. Sin embargo también arrastran múltiples peligros que hay que conocerlos bien para poder evitarlos. Por ello es importante que los padres seamos didácticos respecto a este tema y controlemos su actividad en la red”, afirma Raúl Claros.  En criterio de este padre, hay que maximizar el control de los hijos desde su corta edad.

Mariela Rojas, cree que tiene una importante responsabilidad por cumplir como madre. “Los padres tenemos la gran responsabilidad de hablar, comunicar, preguntar, observar y limitar, si es el caso, el uso de las redes sociales, con el fin de proteger la privacidad de nuestros hijos y de toda la familia, debido a que se pueden exponer a diversos riesgos”, afirma.

Los sicólogos consultados coinciden en que es importante que los padres estén incluidos en los contactos de las redes sociales que utilizan sus hijos, pues eso repercutirá en la seguridad de los hijos.

También es importante la manera en que el padre se maneja en este espacio, pues debe respetar el espacio y la confianza que le ha otorgado el hijo al agregarlo como contacto. “Lo que debe primar en esta situación sobre todo es la confianza y el respeto.  Y ambas deben partir del padre para que se repliquen en el hijo. El padre si bien está agregado como contacto del hijo, debe mantener la posición de padre y guardarse para decirle personalmente al hijo algo que ha visto de él en el Facebook, y no avergonzarlo”, señala la sicóloga Arminda Carrasco. Recuerda un refrán que dice: “El que avergonzara a uno delante de terceros es como si vaciara su sangre”, y esto el hijo lo siente de manera magnificada aun si se trata del padre.

El impacto de  las tecnologías
 La sicóloga Liliana Zabala observa que las redes sociales se han convertido para las personas en algo necesario pero  cree que hay que tomar en cuenta los riesgos.

“La tecnología tiene un impacto poderoso porque nos brindan la oportunidad de estar comunicados fácilmente, pero por otro lado está  haciendo que las personas vayan perdiendo el vínculo afectivo”, dice

En el caso de padres e hijos, el impacto de las redes sociales es más asombroso, afirma Zabala, porque observa que muchos padres dan ordenes a través de esas redes y tienen un mayor control  sobre los hijos. 

Y ¿cómo se prevé que seguirá esa tendencia ?  “Veo que la tecnología nos está volviendo personas mecanizadas  y un tanto frías, porque se está perdiendo eso del abrazo y el vínculo corporal afectivo. Ahora la comunicación la hacemos a distancia y a prisa”, enfatiza Zabala.



Tome nota
Riesgos y tiempo
Comunicaci ón.
El mayor riesgo que  implican las redes sociales es que la comunicación real cara a cara se ve afectada. 
Riesgo. Hay peligros que enfrentan los hijos/as y que los padres no pueden prever. Estos pueden ayudarles a  socializarse en línea de manera segura.
Tiempo. Permitir que la mayor parte del tiempo los hijos/as estén chateando con los amigos/as o los padres estén haciendo lo mismo  reduce al mínimo el Tiempo familiar.  Todas estas conductas llevan a deteriorar la comunicación y el  esparcimiento familiar.

Normas y lecciones
Reglas.
La ausencia de reglas familiares en torno al uso de las redes sociales por parte de los hijos. Desconocimiento de los padres/madres sobre los riesgos que existen en las redes sociales y, por tanto, también desconocimiento de los hijos. Desconocimiento de padres e hijos/as de reglas de etiqueta a la hora de comunicarse .
Habilidad.  En ocasiones, los padres pueden sentirse sobrepasados por la habilidad tecnológica de sus hijos, pero hay varias lecciones que los padres pueden enseñarles para ayudarlos a mantenerse seguros mientras socializan en línea.



Algunos datos indican

59%
Contactos
Un 59,6% de los menores han añadido a sus padres como contactos de las redes, frente a un 40,4% que no les tienen añadidos, según un estudio del Colegio de Politólogos y Sociólogos de Madrid.

92%
Usuarios
Aunque 9 de cada 10 jóvenes (92,6%) afirma haber visitado alguna vez una red social online, solo 2 de cada 3 padres (63,9%) conocen que sus hijos lo hagan, según un estudio de la Fundación Pfizer que entrevistó 1.000 jóvenes de 11 a 20 años en Madrid.



Compartiendo emociones
Es importante que los hijos confien en sus padres y les permitan ser parte de sus actividades

Ganarse la confianza
Los padres pueden lograr mucho dialogando y adaptándose al lenguaje y ritmo de vida de sus hijos. Es necesario observar y preguntar

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