Hace unos años, la venezolana Alicia Machado estaba tan de moda, pues en 1996 ganó el título de Miss Universo y estuvo liada en polémicas sobre el conflicto entre Corea del Norte y Corea del Sur, además porque posó desnuda para Playboy (2006 y 2007), en la edición mexicana y estadounidense. Seguramente varios de ustedes le dedicaron varias estaban enamorados de ella.
Pues bien, ahora que andamos nostálgicos por el fin de año, es buen momento para mostrarles la foto que hace unas horas subió la Machado a su cuenta de Instagram, pero que luego el contenido salía como no disponible, sin embargo la publicación estuvo el tiempo suficiente como para que los internautas la adquieran y se la podamos mostrar.
La foto fue tomada en París y en la imagen ella aparece desnuda en un contraste de luz:
miércoles, 30 de diciembre de 2015
POR SUPUESTA INFRACCIÓN DE SUS DERECHOS DE AUTOR Demandan por 150 millones a Spotify
El músico David Lowery, líder de los grupos de rock Camper Van Beethoven y Cracker, demandó en EEUU al servicio de “streaming” (emisión en directo) musical Spotify por supuesta infracción de sus derechos de autor y solicitó una indemnización de 150 millones de dólares.
Según informó ayer la revista especializada Billboard, la demanda, presentada el lunes en un juzgado de Los Ángeles, sostiene que Spotify, con conocimiento de causa, distribuyó y reprodujo música protegida sin tener los derechos mecánicos.
Estos derechos se refieren al pago que recibe el compositor por la reproducción de sus canciones protegidas por copyright. Lowery pidió al tribunal que admita una demanda colectiva al respecto, porque no se conoce el número de compositores perjudicados.
En un comunicado, Spotify expresó su compromiso a pagar “cada centavo” a los compositores, pero añadió que, especialmente en EEUU, los datos necesarios para confirmar quiénes poseen los derechos de autor están a menudo desaparecidos, incompletos o son incorrectos.
Según informó ayer la revista especializada Billboard, la demanda, presentada el lunes en un juzgado de Los Ángeles, sostiene que Spotify, con conocimiento de causa, distribuyó y reprodujo música protegida sin tener los derechos mecánicos.
Estos derechos se refieren al pago que recibe el compositor por la reproducción de sus canciones protegidas por copyright. Lowery pidió al tribunal que admita una demanda colectiva al respecto, porque no se conoce el número de compositores perjudicados.
En un comunicado, Spotify expresó su compromiso a pagar “cada centavo” a los compositores, pero añadió que, especialmente en EEUU, los datos necesarios para confirmar quiénes poseen los derechos de autor están a menudo desaparecidos, incompletos o son incorrectos.
¿Puede un padre vigilar a su hijo en las redes sociales?
Ciberbullyn,«grooming», «sexting»...los peligros que acechan en las redes sociales y en las formas de comunicación que proporcionan las nuevas tecnología a los menores no son pocos ni menos dañinos. Y crecen cada día. De ahí que muchas instituciones e incluso las propiasFuerzas de Seguridad del Estadohayan aconsejado en más de una ocasión a los padres que vigilen las comunicaciones de sus hijos. Pero ¿hasta dónde pueden llegar?
Es lo que se plantean muchos progenitores que han resistido la tentación, más de una vez y dos, de echar un vistazo a las publicaciones privadas de su hijo en Facebook, o a sus mensajes de WhatsApps, en aras de respetar suderecho a la intimidad y al secreto de las comunicaciones.La duda es si esos mismos principios prevalecen cuando se tiene la sospecha de que un hijo menor está siendo acosado en las redes sociales, o alguien le está extorsionando con fines ilícitos, o está siendo chantajeado con intenciones sexuales... (como se van conociendo cada vez más casos que requieren la intervención policial).
Derecho a la intimidad
LaLey de protección jurídica del menores clara en esto: los padres tienen que respetar el derecho a la intimidad de sus hijos y no pueden ni deben controlar sus comunicaciones. En su artículo 4, apartado 1, recoge que «los menores tienen derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. Este derecho comprende también la inviolabilidad del domicilio familiar y de la correspondencia, así como del secreto de las comunicaciones». Y más adelante, en el apartado 5, señala que "los padres o tutores” y los poderes públicos respetarán estos derechos y los protegerán frente a posibles ataques de terceros».
Se da la circunstancia, además, que laLey de Protección de Datos de 1999permite que los chicos con 14 años puedan disponer de su imagen y sus datos, e incluso cederlos a terceros. Es más, las redes sociales ya permiten a partir de esa edad que un menor pueda abrir una cuenta sin el consentimiento paterno.
Sí, pero si corre un grave riesgo ¿hasta dónde puede inmiscuirse un padre en la intimidad de un hijo menor?¿hasta dónde llegan los deberes de los progenitores como titulares de la patria potestad?Ésta, reconocida en el artículo 154 del Código Civil, se ejerce «en beneficio de los hijos» y comprende el deber de «velar por ellos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral».
Para todas esas preguntas, la inspectora-jefe de la Unidad de Participación Ciudadana de Madrid de la Polícía Nacional,Esther Aren,tiene claras respuestas, y eso que asegura que lo mejor es prevenir y educar. Sin embargo, ante un peligro que pueda sufrir un menor de 14 años o un adolescente entre 14 y 18, prevalece el derecho del padre a velar por su hijo y a garantizar su integridad física y psicológica. «Si un padre mira el móvil a su hijo —afirma— porque sospecha que está siendo víctima de un pederasta o acosado por parte de sus iguales,un fiscal no va a actuar contra él porque, como padre, su función es proteger a su hijo.Y en esto los padres no deben tener miedo».
En un momento dado los progenitores pueden actuar de ese modo. Como también estimaJorge Bermúdez,fiscal delegado para criminalidad informática en la Fiscalía Provincial de Guipúzcoa. «Cuando creemos que nuestro hijo está siendo víctima de un delito, si vemos que su comportamiento varía, saca peores notas...En un momento determinado, puede estar justificado invadir su intimidad y ver un mensaje que ha recibido.Pero no debe ser por sistema», advierte.
Acudir al juez
Supervisar el uso que hacen los menores de las nuevas formas de comunicación no significa leer sus mensajes de WhatsApp, o los comentarios que cuelgan en un entorno privado en su cuenta de Facebook, sinoestablecer unas normas en casa, asegura Bermúdez: no dejarle mantener videoconferencias encerrado en su habitación, activar controles parentales con restricciones de acceso a la cámara, o a determinados sitios web...«Cada vez llegan más casos de menores —señala el fiscal— que están sufriendo coacciones para obtener imágenes de pornografía infantil, o sufren ciberbullying...Pero el padre más hipercontrolador no tiene nada que hacer si su hijo no toma conciencia y adopta precauciones en sus comportamientos y actitudes en las redes sociales. Y esto es en lo que estamos fallando: en eludir las responsabilidades como padres, en educarles para que no hagan determinadas cosas».
De todas formas, advierte Bermúdez, ante cualquier sospecha fundada y si el menor no quiere facilitar información, a los padres siempre les queda como recurso acudir a laautoridad judicial,que sí puede actuar para acceder a las comunicaciones recibidas por un menor.
El ordenador en el salón
Pero salvo esas situaciones, en el día a día hay que preservar y respetar la intimidad de los hijos. «Podemos mirar lo que hacen los hijos en internet en perfiles públicos de redes sociales. O si el ordenador está en el salón de casa, es para uso de toda la familia y el padre o la madre mira en el historial de navegación las páginas web que se han visto. Eso no lo considero inmiscuirse en la actividad del niño porque ha dejado ahí sus consultas.Otra cosa es entrar en su e-mail, o instalar un programa espía que grabe sus conversaciones de WhatsApp, o incluso ponerle un programa de GPS para tenerle localizardo...Eso sí es inmiscuirse en su privacidad. Y hay que plantearse algo más: qué valores le estás inculcando a tu hijo cuanto tú como padre le espías en su vida privada», afirma Javier Prenafeta, socio del despacho ATIC Abogados y especializado en Derecho Tecnológico.
Todo ha de acometerse con una actitud responsable, recomienda este abogado. «Un niño de nueve años no puede tener un móvil sin el control paterno. Igual que los padres no le dan un arma no le pueden dejar un móvil que no controlen», afirma Prenafeta.
Es lo que se plantean muchos progenitores que han resistido la tentación, más de una vez y dos, de echar un vistazo a las publicaciones privadas de su hijo en Facebook, o a sus mensajes de WhatsApps, en aras de respetar suderecho a la intimidad y al secreto de las comunicaciones.La duda es si esos mismos principios prevalecen cuando se tiene la sospecha de que un hijo menor está siendo acosado en las redes sociales, o alguien le está extorsionando con fines ilícitos, o está siendo chantajeado con intenciones sexuales... (como se van conociendo cada vez más casos que requieren la intervención policial).
Derecho a la intimidad
LaLey de protección jurídica del menores clara en esto: los padres tienen que respetar el derecho a la intimidad de sus hijos y no pueden ni deben controlar sus comunicaciones. En su artículo 4, apartado 1, recoge que «los menores tienen derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. Este derecho comprende también la inviolabilidad del domicilio familiar y de la correspondencia, así como del secreto de las comunicaciones». Y más adelante, en el apartado 5, señala que "los padres o tutores” y los poderes públicos respetarán estos derechos y los protegerán frente a posibles ataques de terceros».
Se da la circunstancia, además, que laLey de Protección de Datos de 1999permite que los chicos con 14 años puedan disponer de su imagen y sus datos, e incluso cederlos a terceros. Es más, las redes sociales ya permiten a partir de esa edad que un menor pueda abrir una cuenta sin el consentimiento paterno.
Sí, pero si corre un grave riesgo ¿hasta dónde puede inmiscuirse un padre en la intimidad de un hijo menor?¿hasta dónde llegan los deberes de los progenitores como titulares de la patria potestad?Ésta, reconocida en el artículo 154 del Código Civil, se ejerce «en beneficio de los hijos» y comprende el deber de «velar por ellos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral».
Para todas esas preguntas, la inspectora-jefe de la Unidad de Participación Ciudadana de Madrid de la Polícía Nacional,Esther Aren,tiene claras respuestas, y eso que asegura que lo mejor es prevenir y educar. Sin embargo, ante un peligro que pueda sufrir un menor de 14 años o un adolescente entre 14 y 18, prevalece el derecho del padre a velar por su hijo y a garantizar su integridad física y psicológica. «Si un padre mira el móvil a su hijo —afirma— porque sospecha que está siendo víctima de un pederasta o acosado por parte de sus iguales,un fiscal no va a actuar contra él porque, como padre, su función es proteger a su hijo.Y en esto los padres no deben tener miedo».
En un momento dado los progenitores pueden actuar de ese modo. Como también estimaJorge Bermúdez,fiscal delegado para criminalidad informática en la Fiscalía Provincial de Guipúzcoa. «Cuando creemos que nuestro hijo está siendo víctima de un delito, si vemos que su comportamiento varía, saca peores notas...En un momento determinado, puede estar justificado invadir su intimidad y ver un mensaje que ha recibido.Pero no debe ser por sistema», advierte.
Acudir al juez
Supervisar el uso que hacen los menores de las nuevas formas de comunicación no significa leer sus mensajes de WhatsApp, o los comentarios que cuelgan en un entorno privado en su cuenta de Facebook, sinoestablecer unas normas en casa, asegura Bermúdez: no dejarle mantener videoconferencias encerrado en su habitación, activar controles parentales con restricciones de acceso a la cámara, o a determinados sitios web...«Cada vez llegan más casos de menores —señala el fiscal— que están sufriendo coacciones para obtener imágenes de pornografía infantil, o sufren ciberbullying...Pero el padre más hipercontrolador no tiene nada que hacer si su hijo no toma conciencia y adopta precauciones en sus comportamientos y actitudes en las redes sociales. Y esto es en lo que estamos fallando: en eludir las responsabilidades como padres, en educarles para que no hagan determinadas cosas».
De todas formas, advierte Bermúdez, ante cualquier sospecha fundada y si el menor no quiere facilitar información, a los padres siempre les queda como recurso acudir a laautoridad judicial,que sí puede actuar para acceder a las comunicaciones recibidas por un menor.
El ordenador en el salón
Pero salvo esas situaciones, en el día a día hay que preservar y respetar la intimidad de los hijos. «Podemos mirar lo que hacen los hijos en internet en perfiles públicos de redes sociales. O si el ordenador está en el salón de casa, es para uso de toda la familia y el padre o la madre mira en el historial de navegación las páginas web que se han visto. Eso no lo considero inmiscuirse en la actividad del niño porque ha dejado ahí sus consultas.Otra cosa es entrar en su e-mail, o instalar un programa espía que grabe sus conversaciones de WhatsApp, o incluso ponerle un programa de GPS para tenerle localizardo...Eso sí es inmiscuirse en su privacidad. Y hay que plantearse algo más: qué valores le estás inculcando a tu hijo cuanto tú como padre le espías en su vida privada», afirma Javier Prenafeta, socio del despacho ATIC Abogados y especializado en Derecho Tecnológico.
Todo ha de acometerse con una actitud responsable, recomienda este abogado. «Un niño de nueve años no puede tener un móvil sin el control paterno. Igual que los padres no le dan un arma no le pueden dejar un móvil que no controlen», afirma Prenafeta.
martes, 29 de diciembre de 2015
Las 10 canciones preferidas por los bolivianos en Spotify
Lean On, tema de la banda estadounidense de música electrónica Major Lazer y el productor francés Dj Snake, con la participación de la cantante danesa MØ, fue la canción más escuchada por los bolivianos en la plataforma Spotify durante 2015.
Y es que utilizar un servicio de streaming, en plataformas como Spotify, es una tendencia mundial. Y los usuarios del país no se quedaron atrás ya que Spotify creó la lista Top 100 Tracks of 2015 - Bolivia . En este ranking se puede se puede conocer los temas más escuchados por los bolivianos durante esta gestión. A continuación presentamos las canciones que quedaron en los primeros 10 lugares.
El tema que ocupa el primer lugar de la lista es Lean On. La canción pertenece al tercer álbum de estudio de Major Lazer, Peace Is the Mission (2015). Fue escrita por MØ, Diplo, dj Snake, Jr. Blender y Martin Bresso. Además, fue nominado a la Canción del Año en el MTV Europe Music Award.
El segundo tema más escuchado es la versión en español de El Perdón, del cantante y compositor centroamericano de reguetón Nicky Jam junto al español Enrique Iglesias. La canción logró el Premio Grammy Latino a la Mejor Interpretación Urbana.
La tercera canción en la lista es Sugar del grupo de pop rock Maroon 5. Pertenece a su quinto álbum de estudio V y fue escrita por Adam Levine, Dr. Luke, Jacob Kasher Hindlin, Mike Posner, Joshua Coleman y Henry Walter. Logró el Radio Disney Music Award como la Mejor Canción que te Hace Sonreír.
En cuarto lugar está Uptown Funk, del productor británico Mark Ronson, con la colaboración del cantante estadounidense Bruno Mars. Éste es el cuarto álbum de estudio de Ronson, Uptown Special (2015).
El quinto tema más escuchado por los bolivianos en Spotify es Cheerleader, del cantante jamaicano Omi, en la versión remix del dj alemán Felix Jaehn. Fue compuesta por Mark Bradford, Ryan Dillon, OMI y Clifton Dillon.
Pertenece al disco Me 4 U y, además, fue nominado a la Mejor Canción del Verano del Teen Choice Award.
La sexta canción en la lista Top 100 Tracks of 2015 - Bolivia es Thinking Out Loud, del cantautor británico Ed Sheeran, parte del álbum x (deluxe edition, 2014). Logró el Teen Choice Award al Mejor Sencillo de un Artista Masculino y también fue nominado a Canción del Año del Premio Grammy.
En séptimo lugar está See You Again, del rapero Wiz Khalifa junto al cantante Charlie Puth. Forma parte de la banda sonora del filme Rápidos y Furiosos VII, como un homenaje al fallecido actor Paul Walker. Además, logró el Teen Choice Award a la Canción de R&B/Hip-Hop.
En octavo lugar está Love Me Like You Do, de la cantante británica Ellie Goulding. El tema logró posicionarse debido a que pertenece a la banda sonora de la cinta Cincuenta sombras de Grey (2015). Fue escrita por Ilya, Tove Lo, Savan Kotecha, Max Martin y Ali Payami y está en el disco Fifty Shades of Grey: Original Motion Picture Soundtrack (2015).
El noveno tema más escuchado es Where Are Ü Now, que pertenece a Jack Ü, el dúo de los DJ y productores estadounidenses Skrillex y Diplo, junto al cantante canadiense Justin Bieber. Forma parte del álbum Skrillex and Diplo present Jack Ü.
La décima canción de la lista es Firestone, del dj noruego Kygo con la participación del cantante australiano Conrad Sewell. El tema fue publicado en el álbum Tomorrowland (The Secret Kingdom of Melodia).
Según una revisión de Página Siete, en el Top 100 Tracks of 2015 - Bolivia, no hay canciones de grupos o cantantes bolivianos.
Récord de Beatles en streaming
The Beatles, la banda más vendedora de la historia puso fin el jueves pasado a un largo boicot, permitiendo el acceso a su catálogo en streaming, el sector de más rápido crecimiento de música seleccionada en línea.
Spotify, el mayor servicio de streaming, anunció que en los primeros tres días los fans seleccionaron temas de los Beatles 70 millones de veces, lo que significa que en promedio cada usuario del sitio escuchó un tema del grupo durante las fiestas navideñas.
Así, Come Together resultó, por lejos, el tema más popular, con más de 2,3 millones de visitas hasta ayer en Spotify. Con esto, el grupo llega a una nueva audiencia a través de streaming y Come Together se convierte en el tema favorito de los Fab Four (AFP).
Y es que utilizar un servicio de streaming, en plataformas como Spotify, es una tendencia mundial. Y los usuarios del país no se quedaron atrás ya que Spotify creó la lista Top 100 Tracks of 2015 - Bolivia . En este ranking se puede se puede conocer los temas más escuchados por los bolivianos durante esta gestión. A continuación presentamos las canciones que quedaron en los primeros 10 lugares.
El tema que ocupa el primer lugar de la lista es Lean On. La canción pertenece al tercer álbum de estudio de Major Lazer, Peace Is the Mission (2015). Fue escrita por MØ, Diplo, dj Snake, Jr. Blender y Martin Bresso. Además, fue nominado a la Canción del Año en el MTV Europe Music Award.
El segundo tema más escuchado es la versión en español de El Perdón, del cantante y compositor centroamericano de reguetón Nicky Jam junto al español Enrique Iglesias. La canción logró el Premio Grammy Latino a la Mejor Interpretación Urbana.
La tercera canción en la lista es Sugar del grupo de pop rock Maroon 5. Pertenece a su quinto álbum de estudio V y fue escrita por Adam Levine, Dr. Luke, Jacob Kasher Hindlin, Mike Posner, Joshua Coleman y Henry Walter. Logró el Radio Disney Music Award como la Mejor Canción que te Hace Sonreír.
En cuarto lugar está Uptown Funk, del productor británico Mark Ronson, con la colaboración del cantante estadounidense Bruno Mars. Éste es el cuarto álbum de estudio de Ronson, Uptown Special (2015).
El quinto tema más escuchado por los bolivianos en Spotify es Cheerleader, del cantante jamaicano Omi, en la versión remix del dj alemán Felix Jaehn. Fue compuesta por Mark Bradford, Ryan Dillon, OMI y Clifton Dillon.
Pertenece al disco Me 4 U y, además, fue nominado a la Mejor Canción del Verano del Teen Choice Award.
La sexta canción en la lista Top 100 Tracks of 2015 - Bolivia es Thinking Out Loud, del cantautor británico Ed Sheeran, parte del álbum x (deluxe edition, 2014). Logró el Teen Choice Award al Mejor Sencillo de un Artista Masculino y también fue nominado a Canción del Año del Premio Grammy.
En séptimo lugar está See You Again, del rapero Wiz Khalifa junto al cantante Charlie Puth. Forma parte de la banda sonora del filme Rápidos y Furiosos VII, como un homenaje al fallecido actor Paul Walker. Además, logró el Teen Choice Award a la Canción de R&B/Hip-Hop.
En octavo lugar está Love Me Like You Do, de la cantante británica Ellie Goulding. El tema logró posicionarse debido a que pertenece a la banda sonora de la cinta Cincuenta sombras de Grey (2015). Fue escrita por Ilya, Tove Lo, Savan Kotecha, Max Martin y Ali Payami y está en el disco Fifty Shades of Grey: Original Motion Picture Soundtrack (2015).
El noveno tema más escuchado es Where Are Ü Now, que pertenece a Jack Ü, el dúo de los DJ y productores estadounidenses Skrillex y Diplo, junto al cantante canadiense Justin Bieber. Forma parte del álbum Skrillex and Diplo present Jack Ü.
La décima canción de la lista es Firestone, del dj noruego Kygo con la participación del cantante australiano Conrad Sewell. El tema fue publicado en el álbum Tomorrowland (The Secret Kingdom of Melodia).
Según una revisión de Página Siete, en el Top 100 Tracks of 2015 - Bolivia, no hay canciones de grupos o cantantes bolivianos.
Récord de Beatles en streaming
The Beatles, la banda más vendedora de la historia puso fin el jueves pasado a un largo boicot, permitiendo el acceso a su catálogo en streaming, el sector de más rápido crecimiento de música seleccionada en línea.
Spotify, el mayor servicio de streaming, anunció que en los primeros tres días los fans seleccionaron temas de los Beatles 70 millones de veces, lo que significa que en promedio cada usuario del sitio escuchó un tema del grupo durante las fiestas navideñas.
Así, Come Together resultó, por lejos, el tema más popular, con más de 2,3 millones de visitas hasta ayer en Spotify. Con esto, el grupo llega a una nueva audiencia a través de streaming y Come Together se convierte en el tema favorito de los Fab Four (AFP).
4 fenómenos de las redes que enloquecieron al mundo en 2015
Un juego para hacerle preguntas a un supuesto demonio y un vestido que los internautas no podían dejar de mirar fueron dos de los fenómenos que le dieron a muchos material con qué matar horas de ocio en Facebook, Twitter y demás.Pero también hubo amenazas, digitales o físicas. Hagamos un recuento de lo que marcó las redes sociales este año.
1) #CharlieCharlieChallenge: el lápiz adivinador
Algunos le preguntan a las divinidades en el cielo, otros consultan a un oráculo oal tarot. Pero este año, cientos de miles de personas cruzaron dos lápices sobre un trozo de papel en busca de una simple respuesta: sí o no.
Se trata del #CharlieCharlieChallenge, un juego que consiste en hacer preguntas que Charlie, un misterioso demonio, responde moviendo los lápices.
El equipo del programa BBC Trending intentó hallar el origen del juego, y se encontró con que posiblemente tenía raíces mexicanas.
Como suele ocurrir, la ciencia tiene una explicación para el movimiento de los lápices. Yes quela fuerza de gravedad y la situación delicada e inestable en la que se encuentran permiten que un ínfimo movimiento, incluso una expiración, los lleve a cambiar de posición.Solo en noviembre lo habían tuiteado unas 1.600 veces.
2) El vestido que cambia de color: ¿azul, blanco o dorado?
Podría decirse que fue una de esas preguntas del millón.Todo empezó cuando la cantante de una banda música folk, la escocesa Caitlin McNeill, publicó la foto del vestido de la madre de la novia en cuya boda tocó su banda. McNeill y su novio no lograban llegar a un acuerdo sobreel color de la prenda, entonces pidió ayuda y preguntó: ¿es blanco o azul?
Y llovieron de todos lados respuestas. Incluyendo, por supuesto, a celebridades de gran arrastre, como Kim Kardashian o Julianne Moore.
La ecuación se complicó cuando algunos empezaron a argumentar que lo veían dorado.Hubo opiniones técnicas, hubo explicaciones científicas.Al final, todo depende de la forma en que tu cerebro procese el color.
3) El falso video porno de Facebook
Esto, más que una locura de redes, fue una verdadera amenaza.En febrero pasado, un supuesto video porno comenzó a aparecer en los muros de Facebook de personas en todo el mundo, con otras 20 personas etiquetadas.
Al hacer clic en el supuestovideola persona era redireccionada a sitios donde aparecía el aviso de que Flash Player está desactualizado, y proporcionaba un supuesto enlace desde donde se puede descargar para poder ver el video en cuestión.
Al final, uno caíaen las manos de un maligno malware que robaba información e instalaba una extensión que multiplicaba la distribución del mensaje a otros.
El falso video hizo una segunda aparición en junio, con más fuerza que la original.
4) Los palos del selfie: enemigo número 1
Amados por quienes lo usan y odiado por quienes no, los llamadosselfie sticksson fuertes contendores al dudoso premio a producto tecnológico-enemigo público número 1del año.
Víctimas de su propio éxito, los palos de selfie comenzaron a ser prohibidos en diversos lugares públicos de gran renombre.
Empezando por la Galería Nacional de Londres y el Palacio de Versalles en Francia, pasando por los parques de World Disney World en Estados Unidos. Y es que el dispositivodejó de ser bienvenido en algunos de los sitios donde la gente les daba uso en masa.
"Las varillas de extensión portátiles se han convertido en un problema de seguridad cada vez mayor para nuestros huéspedes y nuestro personal", le dijo en junio el portavoz de los parques Disney a la BBC.
Aun así, el 2015 fue muy positivopara los selfies.Un informe publicado en agosto cifraba en un millón el número de fotos de esta naturaleza que se publican cada día en las redes sociales.
1) #CharlieCharlieChallenge: el lápiz adivinador
Algunos le preguntan a las divinidades en el cielo, otros consultan a un oráculo oal tarot. Pero este año, cientos de miles de personas cruzaron dos lápices sobre un trozo de papel en busca de una simple respuesta: sí o no.
Se trata del #CharlieCharlieChallenge, un juego que consiste en hacer preguntas que Charlie, un misterioso demonio, responde moviendo los lápices.
El equipo del programa BBC Trending intentó hallar el origen del juego, y se encontró con que posiblemente tenía raíces mexicanas.
Como suele ocurrir, la ciencia tiene una explicación para el movimiento de los lápices. Yes quela fuerza de gravedad y la situación delicada e inestable en la que se encuentran permiten que un ínfimo movimiento, incluso una expiración, los lleve a cambiar de posición.Solo en noviembre lo habían tuiteado unas 1.600 veces.
2) El vestido que cambia de color: ¿azul, blanco o dorado?
Podría decirse que fue una de esas preguntas del millón.Todo empezó cuando la cantante de una banda música folk, la escocesa Caitlin McNeill, publicó la foto del vestido de la madre de la novia en cuya boda tocó su banda. McNeill y su novio no lograban llegar a un acuerdo sobreel color de la prenda, entonces pidió ayuda y preguntó: ¿es blanco o azul?
Y llovieron de todos lados respuestas. Incluyendo, por supuesto, a celebridades de gran arrastre, como Kim Kardashian o Julianne Moore.
La ecuación se complicó cuando algunos empezaron a argumentar que lo veían dorado.Hubo opiniones técnicas, hubo explicaciones científicas.Al final, todo depende de la forma en que tu cerebro procese el color.
3) El falso video porno de Facebook
Esto, más que una locura de redes, fue una verdadera amenaza.En febrero pasado, un supuesto video porno comenzó a aparecer en los muros de Facebook de personas en todo el mundo, con otras 20 personas etiquetadas.
Al hacer clic en el supuestovideola persona era redireccionada a sitios donde aparecía el aviso de que Flash Player está desactualizado, y proporcionaba un supuesto enlace desde donde se puede descargar para poder ver el video en cuestión.
Al final, uno caíaen las manos de un maligno malware que robaba información e instalaba una extensión que multiplicaba la distribución del mensaje a otros.
El falso video hizo una segunda aparición en junio, con más fuerza que la original.
4) Los palos del selfie: enemigo número 1
Amados por quienes lo usan y odiado por quienes no, los llamadosselfie sticksson fuertes contendores al dudoso premio a producto tecnológico-enemigo público número 1del año.
Víctimas de su propio éxito, los palos de selfie comenzaron a ser prohibidos en diversos lugares públicos de gran renombre.
Empezando por la Galería Nacional de Londres y el Palacio de Versalles en Francia, pasando por los parques de World Disney World en Estados Unidos. Y es que el dispositivodejó de ser bienvenido en algunos de los sitios donde la gente les daba uso en masa.
"Las varillas de extensión portátiles se han convertido en un problema de seguridad cada vez mayor para nuestros huéspedes y nuestro personal", le dijo en junio el portavoz de los parques Disney a la BBC.
Aun así, el 2015 fue muy positivopara los selfies.Un informe publicado en agosto cifraba en un millón el número de fotos de esta naturaleza que se publican cada día en las redes sociales.
lunes, 28 de diciembre de 2015
Lo más buscado en Google durante 2015
Google acaba de publicar un análisis de lo más buscado a lo largo de este año. Google Zeitgeist 2015 es un barómetro muy completo, que muestra lo que ha sido más popular durante estos doce meses, basándose en los resultados de búsqueda.
El resultado de las búsquedas globales indican que el terma mas buscado es de Lamar Odom, ex jugador de la NBA y amante de una de las hermanas Kardashian. A continuación el seminario satírico francés de izquierdas Charlie Hebdo, que se hizo muy popular en el mundo a raíz del ataque terrorista realizado a principios de año. Desgraciadamente Francia ha sido una de las grandes protagonistas durante este 2015 por este motivo, y el término París también se cuela en el número cinco del ránking, relacionado en este caso por los asesinatos cometidos a manos de Yihadistas en varios bares, terrazas y en la sala de música Bataclan el pasado 13 de noviembre. A estos resultados le seguirían Furious 7, Fallout 4, la luchadora de artes marciales Ronda Rousey, Caitlyn Jenner y American Sniper.
martes, 22 de diciembre de 2015
“Las redes sociales son la puerta de entrada a los medios”
Cualquiera podría pensar que el rioplatense me 'chicanea' desde la primera línea. “180 grados”, responde a la pregunta de cuánto han cambiado las redes sociales la forma de hacer periodismo. Ocurre que Diego Muñoz es el creador de 180.com.uy, portal de noticias que después de siete años de vigencia no solo marca agenda, sino que vive de la publicidad en internet, habiéndose plantado firme ante los medios de comunicación tradicionales en Uruguay.
@diegomunoz75 en Twitter, panelista en “Hablemos de fútbol”, de la cadena televisiva de deportes ESPN, llegó a Sucre invitado por la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), la empresa telefónica Tigo y la Fundación Libertad para dictar una charla a periodistas locales.
“Hoy en día, pensar en un periodismo sin redes sociales es muy difícil”, prosigue él.
“Desde lo mínimo: el programa de radio que se nutre con los mensajes de Whattsap o el Twitter, el periodista que hace una entrevista por internet… Es muy difícil pensar un periodismo como se hacía en los años 60, 70, hasta principios de los 2000, incluso”.
Identifica como el primer gran cambio al teléfono celular; luego, a las redes sociales.
Detrás del ‘canchero’ de la nueva ola de periodistas deportivos de la TV argentina, de este joven con varios años de experiencia en el medio, se esconde una historia de frustración personal. “En el 2008 me quedé sin nada y partí casi de cero, compitiendo con otros colegas que estaban todo el día en la radio, en los canales, diciendo sus cuentas de Twitter. Y yo he logrado mucho, y estoy muy contento”, dice con sinceridad.
Entre 1993 y 2008 trabajó ininterrumpidamente en canales de televisión y en radio hasta que fue despedido, junto a otros periodistas más, por la empresa que compró los derechos del fútbol uruguayo y de la que él es muy crítico.
“No querían tener voces opositoras y, bueno, tuve que empezar de cero”.
Diego Muñoz, experto en periodismo en internet, concedió a ECOS la siguiente entrevista después de compartir sus experiencias con periodistas de
Santa Cruz, La Paz, Cochabamba y Sucre:
ECOS. ¿Ya no vale practicar el mismo periodismo que hacemos para medios convencionales en los digitales o en los que están atravesados por las redes? ¿O recomiendas combinarlos?
Diego Muñoz (DM). Para mí, el punto clave es hacer periodismo, después la plataforma le da ribetes propios: puede ser más ágil, más duro; puede tener más contenido o ser más light. Claramente, eso tiene que ver con el medio. Lo que sí, a mí me parece que siguiendo los principios básicos del periodismo, la posibilidad de que las redes sociales potencien lo que los medios tradicionales hacen es extraordinaria. Y no utilizarla es como perder una oportunidad única de crecer en un lugar donde hay mucha gente ávida de información todo el tiempo.
ECOS. ¿Es fundado el temor al reemplazo de los medios tradicionales por las redes sociales?
DM. Las redes sociales en sí mismas, para mí, no son un medio. Lo que sí, son la puerta de entrada a los medios. Es importante tener claro que el medio tradicional y el digital tienen que coexistir, que no existe más pensar, como en el siglo pasado, en gente que se quedaba hasta las cuatro de la mañana a escribir una nota y tenía una vida bohemia; algo muy romántico, hermoso, todos los que lo vivieron creo que tienen los mejores recuerdos, pero eso cambió. Hoy en día hay otras necesidades y cuestiones vinculadas al periodista global, que tiene que filmar, editar, escribir… Por ahí pasa la historia.
ECOS. ¿Estás de acuerdo con que, frente al periodismo ciudadano, el profesional de la comunicación tiene que sistematizar u ordenar la información que circula en las redes sociales?
DM. Yo estoy de acuerdo con eso. Hoy, cualquiera te cuenta que pasa tal cosa en el café de la esquina; la cuestión es cómo hacer para que la gente pueda saber que lo cuenta cualquiera o que lo cuenta un periodista. Y yo creo que ahí está la capacidad de mostrar a través de una historia, a través de recursos periodísticos que eso que alguien contó es importante, pero que hay todavía una distancia entre eso que cuenta cualquiera y eso que cuenta un periodista.
ECOS. En tu caso, has creado una “marca propia” en Twitter y esto es como tener tu empresa, algo revolucionario dentro del periodismo. Hasta ahora, lo normal era que el periodista trabaje de empleado para una marca ajena…
DM. Sí, claramente uno crea su propia marca y vende su publicidad y escribe sus artículos y cuelga sus fotos y está en una posición que antes no estaba: antes estaba siempre a la sombra del medio, ahora por lo menos está en un pie, si no de igualdad, por lo menos de conocimiento ante la gente. Eso es ya importante.
ECOS. Pero te vales de la televisión para darle fuerza a esa marca...
DM. Pero, yo llego a ESPN en abril de este año con 70.000 seguidores (en Twitter)... a mí me llama ESPN porque algunas personas muy influyentes de la empresa sabían de mi presencia en Twitter y les gustaba mucho mi forma de hacer periodismo; entonces, en ese sentido las marcas yo siento que uno las construye.
ECOS. Decías en tu curso que “las marcas se están corriendo hacia las redes sociales”, que están pauteando en internet y buscan perfiles de personas influyentes. ¿Qué les recomiendas a los periodistas que se desenvuelven en un medio como el nuestro, donde las marcas incursionan poco en este nuevo espacio?
DM. A mí me parece que lo que no tiene que hacer el periodista es trabajar para ser una marca en sí mismo, o para juntar determinada cantidad de seguidores, o para que las empresas lo llamen para hacer tuits. El periodista tiene que trabajar para ser periodista, para construir desde su cuenta una imagen creíble; después, lo demás viene solo: por el lado de la gente que lo sigue, por las empresas que lo visualizan como una persona creíble.
Todo eso viene cumpliendo con las normas de la profesión, que son: el rigor, el profesionalismo, el chequeo de fuentes, el investigar, el opinar, el ser libre.
ECOS. Habiendo pasado ya por Santa Cruz, Cochabamba y La Paz, ¿cuál es tu percepción de la realidad que se vive en Bolivia con el Twitter respecto al Facebook?
DM. Evidentemente son menos los usuarios de Twitter que de Facebook, pero también son menos los seguidores en Twitter que los usuarios de Facebook en Uruguay, y eran muchísimos menos cuando yo abrí mi cuenta, y creció en cinco años.
Acá, en Bolivia, yo tengo la certeza de que también va a crecer, y ahí hay que estar preparados, ya saber por dónde ir, qué cosas vas a contar.
ECOS. ¿Por qué crees que el periodista debería encontrar en Twitter una mejor plataforma que en Facebook para realizar su labor?
DM. Twitter y Facebook son muy distintos. En Facebook la gente está más para hacer denuncia de que le pasó tal cosa, o para contar que se le murió la mascota, o para compartir videos con sus amigos; es mucho más trivial la participación de la gente en Facebook que en Twitter, donde está más activa, donde está más preocupada por algunas cuestiones, donde es más irónica, más punzante, más crítica.
El léxico también es distinto: en Facebook hay un montón de faltas de ortografía, lo que en Twitter es más difícil que se vea.
Yo creo que, periodísticamente, la red social del Twitter es un mejor lugar que el Facebook. Sin denigrar al Facebook ni mucho menos: yo también tengo una cuenta de Facebook, pero el público de Twitter está más abierto a recibir información y análisis.
ECOS. ¿El periodista en redes sociales tiene que interpretar más que informar?
DM. Yo no voy a competir contra una aplicación que en el celular te notifique. Si yo compito contra eso, estoy listo porque no tengo capacidad de hacerlo, porque la gente que quiere eso tiene lo otro. En cambio, si sos más analítico, si le das una opinión, si fundamentas un concepto, ahí la gente lo que visualiza es que del otro lado hay una persona que, más allá de ser periodista para informar, también piensa. Y eso me parece que termina siendo influyente.
ECOS. ¿Dónde está la clave, entonces?
DM. En encontrar el nicho que te permita generar un vínculo con la gente, que hoy puede ser gente que esté de acuerdo, que mañana puede ser gente que esté en desacuerdo pero que cuando esa gente a favor o en discordancia lea algo de lo que escribes, sienta que eso que está escrito, está escrito con rigor, con inteligencia, con análisis, con profundidad. Después, yo creo que todo lo demás llega solo.
“Es importante tener claro que el medio tradicional y el digital tienen que coexistir, que no existe más pensar, como en el siglo pasado, en gente que se quedaba hasta las cuatro de la mañana a escribir una nota y tenía una vida bohemia; algo muy romántico, hermoso, todos los que lo vivieron creo que tienen los mejores recuerdos, pero eso cambió, hoy en día hay otras necesidades y cuestiones vinculadas al periodista global, que tiene que filmar, editar, escribir… Por ahí pasa la historia”.
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