viernes, 29 de abril de 2016

Expertos aconsejan no abrir cuenta antes de los 13 años

¿Deben los niños acceder a las redes sociales? El consejo de dos especialistas en este campo es que los padres deberían meditar bien sobre este aspecto y, con preferencia, orientar a sus hijos hacia otras actividades, especialmente las que estimulan la imaginación y la creatividad.

El consultor Marcelo Durán dice a los padres que no es recomendable que sus hijos tengan acceso a las redes sociales antes de los 13 años. De hecho, dentro de las mismas políticas del Facebook establece que “los usuarios tengan una edad mínima de 13 años para crear una cuenta (en algunas jurisdicciones, el límite de edad puede ser superior)”.

Es que, en Bolivia, por ejemplo, los niños dejan de ser niños a los 12 años y a los 13 son adolescentes y comienzan a tener sus propias relaciones sociales, señala la jefa de Carrera de Psicología de la Universidad Mayor de San Simón y escritora, Rosalba Guzmán.

Pero falsear datos a la hora de crear una cuenta es muy sencillo y muchos niños, lo hacen, a pesar de que Facebook advierte que “crear una cuenta con información falsa constituye una infracción de nuestras condiciones”.

Muchos progenitores -apunta Durán- justifican el uso de las redes sociales con el argumento de que los niños "vienen con el chip incorporado", pese a que el acceso irrestricto y descontrolado a la información termina generando una pereza intelectual a futuro.

Añade que el rol de los padres es que se involucren totalmente en el proceso de aprendizaje de sus hijos, especialmente en el uso de la tecnología.

DERECHOS La postura de la Fundación REDES, basada en investigaciones realizadas desde 2010, señala que el uso educativo de Internet es una gran oportunidad para dinamizar el aprendizaje. Sin embargo, este objetivo requiere de la formación de maestras y maestros para convertir en una herramienta que pueda ser utilizada en el aula.

“Cabe destacar que no es lo mismo hablar de Internet que de Redes Sociales”, puntualiza el presidente de la Fundación REDES, Eduardo Rojas.

Las redes sociales son servicios brindados por empresas transnacionales, que al ofrecerlos, aparentemente en forma gratuita, generan modelos de negocios basados en el uso de la información personal de sus usuarios, particularmente para desarrollar perfiles de consumo y promover publicidad.

Rojas advierte que el hecho de que las redes sociales involucren el uso de datos personales de niños y adolescentes en edad escolar, compromete seriamente sus derechos a la privacidad e intimidad.

“Adicionalmente, son medios de comunicación que pueden incluir posibilidades de contacto de niños y adolescentes con extraños ajenos al entorno escolar, lo que puede generar situaciones de riesgo digital. No es recomendable promover el uso de plataformas comerciales que además atenten contra los derechos a la privacidad de las nuevas generaciones”.

Rojas dice que pese a que estos servicios advierten sobre la necesidad de crear cuentas a partir de cierta edad, se observan casos cotidianos en que niños y adolescentes dicen tener mayoría de edad para abrir sus cuentas.

El contenido que se comparte en estas plataformas de dominio público (es decir, que todo lo que se publica está fuera del control de las personas y es absolutamente de conocimiento de todos) no cuenta con medidas de administración, por lo que su uso no es recomendable, más aún si se considera que no existen metodologías educativas para su uso en el aula.

En contraposición, existen plataformas educativas orientadas al desarrollo de juegos educativos y material interactivo.

En el caso boliviano se cuenta con el portal www.educabolivia.bo y la plataforma de la Red TICBolivia http://www.educando.edu.bo/ que ofrece contenidos con criterios pedagógicos y técnicos profesionales.

“Cabe destacar que su uso y gestión requieren personal dedicado y mucho esfuerzo profesional”, apunta Rojas.

Los peligros del Internet

De acuerdo con la psicóloga forense de la Fundación REDES, Miriam Rojas, la exposición continua a internet por más de tres horas junto a la desviación de los objetivos personales de las y los estudiantes, puede presentar cuadros de “adicción a internet”, mucho más, cuando este tipo de exposición al contenido digital se realiza sin supervisión de adultos, o peor aún, sin formación de los estudiantes para poder desenvolverse en el ámbito digital.

“Vemos que muchos estudiantes incurren en comportamientos de riesgo digital” (como no proteger su privacidad, aceptar contactos desconocidos, exposición a pornografía y contenido violento, entre otros casos serios).

Esta situación empeora, según el diagnóstico de la Fundación REDES porque los estudiantes afirman que no se habla de las reglas del uso del celular y de internet en sus propios hogares, aunque son sus mismos padres quienes les dotan de nuevas tecnologías.

APUNTES



IMAGINACIÓN

¿Se imagina usted cómo son los colegios en Silicon Valley? Marcelo Durán, consultor en redes sociales, explica que existe uno en particular, al cual todos los ingenieros y desarrolladores quieren inscribir a sus hijos. Este colegio no permite computadoras, ni tablets, ni teléfonos, ni pantallas touch, ni pizarras electrónicas, mucho menos el acceso a internet. Solamente lápices y papeles. Pareciera contradictorio, pero en el Colegio Waldorf de Silicon Valley se privilegia lo más importante: la imaginación.

CONSEJO

Durán afirma que pone este ejemplo para exponer sobre cómo los padres deben abordar el uso y acceso a tecnología en sus hogares y para con sus hijos. En ese sentido, la pregunta más importante que debemos hacer es: ¿para qué queremos que nuestros hijos tengan acceso a estos dispositivos? En la respuesta está la clave. Y en su mayoría, el acceso a la tecnología en los niños está orientada hacia temas lúdicos.

Datos



ACCESO

La Fundación REDES señala que hoy gran parte de las y los estudiantes acceden a Internet y Redes Sociales desde sus teléfonos móviles y también desde lugares públicos como cibercafés.

¿ADICCIÓN?

Un estudio en España, demostró que un ciudadano común, revisa su celular entre 150 a 170 veces al día. Hoy, es prácticamente imposible que un adolescente se imagine sin revisar su celular, aun estando en clases. Estamos evidenciando cuadros de adicción a las redes sociales y a plataformas de comunicación móvil (como WhatsApp, line, viber, telegram) que les tiene conectados tiempo completo. Lo más curioso es que tanto la escuela como la familia, están ausentes ante estos comportamientos.

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